10 Consejos Para Manejar Su Salón de Clases

Cuando me uní a la fuerza docente hace casi una década, muchos maestros veteranos me aconsejaron que el saber dirigir el aula era la clave del éxito. En la primera semana de clases, sabía exactamente de lo que estaban hablando y el primer fin de semana hice la gestión de mi aula mi principal objetivo. Yo había llegado a la conclusión de que tenía que proporcionar un espacio estructurado, consistente y firme si quería que mis estudiantes aprendieran matemáticas ese año y pudieran salir bien en su evaluación final al terminar el año. Entré en el resto del año a la defensiva, listo para los comentarios negativos, la actitud y el enfado por hacer el trabajo en clase. Después de colaborar con varios maestros, he aprendido a cómo combatir esto. He aprendido cómo involucrar a mis estudiantes en su educación y para animarles en el tiempo que compartimos. Utilizando lo que he aprendido en estos últimos años, he recopilado una lista de consejos que los educadores pueden utilizar como un recurso si están luchando con la gestión del aula o quieren ser proactivos antes de comenzar su primer año de enseñanza.  

1.  Amen a sus estudiantes.

Para empezar, si usted ha elegido estar en la educación y enseñar a los jóvenes del mañana, los estudiantes necesitan saber que te interesan y que tienes amor por ellos. Usted es una figura adulta en su vida, y necesitan saber que toda información que se les va a dar a ellos se debe a que usted se preocupa por su futuro. Uno de los dichos preferidos mios que explica este sentimiento “ A los estudiantes no les importa cuánto sabes, hasta qué saben cuánto les importa.” Los estudiantes a veces vienen de hogares con problemas familiares y necesitan una  adultos positivos en su vida, que  les guíe, enseñe y lo más importante que se preocupa por ellos. Una vez que sienten el amor,  son más propensos a trabajar duro para usted y para ellos mismos.  

2.  Establecer expectativas claras.

Es esencial establecer expectativas claras. Los estudiantes necesitan saber exactamente lo que deben hacer para tener éxito en su curso. Si los estudiantes no tienen expectativas claras van a estar pasando un tiempo confusión y gastando su energía tratando de adivinar que necesitan hacer para hacerlo bien. Y con el tiempo, esta confusión hace que los estudiantes empiecen a perder interés y a reducir sus expectativas en su clase. Evitar a toda costa que se sientan así y dejar claro lo que tienen que hacer para sobresalir.

3.  Proporcionar consecuencias claras.

Cuando los estudiantes hacen un error, deben tener consecuencias claras para sus opciones. Aunque, nunca esperamos que nuestros estudiantes sean perfectos, debemos tener consecuencias significativas, pensados que ayudan a los estudiantes llegar a la raíz de su error. Por ejemplo, no asigne una hora de detención para un estudiante que no entra a clase en silencio. Que sea algo productivo que les ayuda a aprender a no cometer este mismo error de nuevo. Por ejemplo, tener que practiquen volver al aula en silencio en esa instancia inmediata ayudaría a ver que hay una consecuencia coherente y significativa. Los estudiantes necesitan entender que van a ser responsables de sus decisiones, buenas o malas.  

4.  La consistencia es la clave!

Si un estudiante comete un error, es muy importante seguir adelante con la consecuencia. Hay muchas razones por las que los  profesores optan por no seguirlas, tal vez por no tener un altercado o discusión con el estudiante y le dan otra oportunidad, pero la clave es ser constante. Los estudiantes deben entender que sus elecciones y acciones tienen consecuencias. Si los maestros no son consistentes, los estudiantes no se lo toman en serio y la consecuencia serán a estar propensos a reaccionar con violencia cuando se les pide rendir cuentas.  

5.  Práctica. Práctica. ¡Práctica!

Con el fin de hacer que los estudiantes alcancen los hábitos que beneficien a su éxito, tienen que practicar. Del mismo modo, que lo hace una estrellas de baloncesto que tiene éxito, para hacer que la mayoría de los tiros libres, tienen que practicar, una y otra vez. Muchos atletas profesionales practicar las habilidades básicas muchas veces durante el entrenamiento. Eso no debería ser diferente para nuestros estudiantes. Ellos necesitan practicar pasar sus pruebas sin hablar y estar hablando con un compañero y mantenerlo productivo al igual que los atletas practicar las habilidades básicas.Mientras los estudiantes practican más con sus procedimientos, las probabilidades de tomar malas decisiones son menores.  

6.  Asumir lo mejor.

Debemos recordar que los estudiantes están en nuestro equipo y la misión de nuestro equipo es que sean un éxito. Incluso si los estudiantes no están en la misma página (por un minuto, un día, o unas pocas semanas) y están trabajando en contra de su propio éxito, hay que recordarles que creemos en lo mejor de ellos. Cuando los estudiantes cometen un error, recordarles que usted cree en ellos, y que lo único que quieres es que  tengan éxito, asumir lo mejor de ellos. Probablemente están luchando con la batalla de no saber hacer nada y es bueno tomar el concejo de no agarrar nada personal, cuando actúan fuera de sí, cuando te contestan, o se niegan hacer un trabajo. Tenemos que asumir que ningún estudiante quiere fracasar. Incluso si en ese momento lo único que quiere hacer es darse por vencido, no lo permitan. Usted puede ser el único campeón que les queda.

7.  Incorporar la diversión.

Sé que hay una gran cantidad de normas de conseguir a través en un año escolar, y a menudo nos encontramos abrumados por la cantidad de cosas que tenemos que enseñar, debemos saber diferenciar a los estudiantes que están atrasados en sus grados. Pero en algún momento, tenemos que incorporar la diversión en nuestro plan de estudios para mantener a los estudiantes comprometidos y con ganas de aprender. Esto no significa que tienes que armar un circo, pero si puedes incluir juegos para empezar a romper el hielo y entrar en confianza,e incluso tener incentivos por su buen trabajo. Por ejemplo, permitiendo a los estudiantes  escuchar música mientras trabajan de forma independiente, podría ser una idea para motivar y animarlos a tener un buen comportamiento.

8.  ¡Premios!

Cuando los estudiantes están haciendo las cosas bien, premiarlos! Cuando los estudiantes escuchan elogios por su trabajo, es más probable que continúe siendo increíble para usted. En ese sentido, también anima a los estudiantes a su alrededor para hacerlo bien y hacer lo mismo. Otra razón es que esto ayuda porque demuestra que usted está prestando atención a la clase y tienes tus ojos en ellos a medida que trabajan.  

9.  Revisa tu privilegio!

Cuando entras en el aula, es necesario ser conscientes de sus identidades. Es necesario comprender cómo ser un hombre es un gran privilegio, cómo ser blanco será una barrera en una comunidad predominantemente de estudiantes de color y cómo caminar con un título universitario automáticamente le hará más privilegiados que sus estudiantes. Incluso si creció en la comunidad que tienen el mismo origen étnico y son de origen obrero, que les ofrece los recursos para ir a la universidad, los recursos que nuestros estudiantes no pueden entender así que debemos comprender, todos nuestros privilegios antes de servir con éxito a nuestros estudiantes.  

10.  Planificar con anticipación.

No debe haber minutos en su día sin planear. Esos minutos seguramente se convertirán en un tiempo para que los estudiantes cometan errores. Si usted tiene un período de clase 55 minutos o un periodo de 90 minuto, no debe haber ningún espacio. Haz un plan para los estudiantes a ser productivo todo el tiempo que están con usted. Ya se trate de hacer notas, trabajo en equipo o un examen, los estudiantes deben mantenerse ocupados todo el tiempo.

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Raymond Gonzalez

Raymond Gonzalez

Raymond Gonzalez is the proud son of Mexican parents who have worked hard to provide him and his five siblings with a supportive, loving, and culturally resourceful upbringing. With his mother’s tough love and father’s hard work and tenacity Raymond proudly attended UCLA receiving his Bachelor’s degree in Chicana/o Studies and Political Science. Upon graduation, he joined the national nonprofit City Year and served in the Boyle Heights region of Los Angeles with the hopes to serve students as a mentor, tutor, and role model. During this time, Raymond fell in love with education and serving youth and consequently applied to Teach for America. He had the privilege to serve as a 7th grade math teacher in the East Las Vega area. Through TFA he enrolled at UNLV and worked to get his Masters in Education with an emphasis in Curriculum and Instruction. Raymond currently resides in Las Vegas and continues to serve the East LV community as the Dean of the Students at Equipo Academy, a charter school he helped to establish that focuses on getting students in this community to and through the college of their dreams.

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