Yo Honro al Padre Mateo Sheedy por Abogar por Escuelas de Alta Calidad

Al crecer, mi familia asistía a misa, en diferentes parroquias, pero cuando era adolescente, mis padres hicieron a Sagrado Corazón de Jesús, nuestra casa parroquial. Nunca hemos vivido cerca de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, pero desde entonces este ha sido mi segundo hogar. Nuestro pastor en ese tiempo era el padre Mateo Sheedy.

Recuerdo con cariño al Padre Mateo caminando en sus huaraches; Él era tan apasionado y luchador. No temía enfrentar a los pandilleros que intentaron intimidar a sus feligreses en los primeros días. Luchó por problemas de justicia social, especialmente por los derechos de los inmigrantes. Pero un valor que me inculcó es el valor de la educación. En 1997, nuestro grupo de teatro parroquial, Teatro Corazón presentó la obra, La Virgen del Tepeyac, en la Universidad de Santa Clara. El entonces Rector, el padre Steve Privett, se sintió tan conmovido por la presentación, que le agradeció al Padre Mateo por haber llevado la obra a la Universidad de Santa Clara, e indicó que le gustaría colaborar más con nuestra comunidad parroquial del Sagrado Corazón de Jesús. El padre Mateo aprovechó el momento y sacó a dos niños, una niña y un niño, de la audiencia y le preguntó a Provost, si podía otorgar una beca a la Universidad de Santa Clara, cuando se hicieran mayores. Al ser puesto en apuro en ese momento, el Provost no pudo decir que no. Gracias a ese momento, el Padre Mateo aseguró una beca anual, a la Universidad de Santa Clara, para que asistiera un joven de la parroquia, pero rápidamente se dio cuenta de que nuestros jóvenes de la parroquia, que me incluía a mi, no estábamos preparados para inscribirnos en la Universidad de Santa Clara; y no estábamos motivados para asistir a la educación superior. Fue entonces cuando su trabajo comenzó a buscar donantes para reabrir la escuela del Sagrado Corazón. Realizó diversos eventos de recaudación de fondos. Me ofrecí como voluntaria para servir en algunos de esos eventos para recaudar fondos.

Cuando estaba en la escuela preparatoria, uno de mis maestros me dijo que no iba a ir a la universidad. Pero gracias a la visión del padre Mateo, no dejé que mi maestro me definiera. Aunque no estaba preparada para asistir a una universidad de cuatro años justo después de terminar la escuela preparatoria, tomé una ruta diferente, pero no me rendí. Recordé al padre Mateo diciendo lo importante que era la educación, y recibí mi licenciatura en contabilidad.

El Padre Mateo sabía que la educación es la clave, para poner fin a la violencia de pandillas y la pobreza en nuestras comunidades; todos los jóvenes necesitan recibir una base educativa sólida, a una edad temprana y, contar con líderes escolares que crean en ellos. El Padre Mateo, falleció en octubre de 2000, no pudo ver su visión de reabrir nuestra escuela secundaria parroquial, una realidad, pero debido a su visión y trabajo en la comunidad, se fundó Downtown College Prep, y pudo asistir a la inauguración de DCP. La visión del Padre Mateo de garantizar que nuestros jóvenes tengan acceso a una educación de alta calidad y, estén preparados para asistir a la universidad también, inspiró a otras escuelas a abrir en nuestras comunidades después de su muerte, como las Escuelas Públicas de Rocketship.

El padre Mateo me inculcó su pasión por la justicia social, pero no fue hasta hace unos cinco años, que recibí las herramientas para aprender, cómo abogar por la justicia social, especialmente, por la equidad en la educación. Nuestros jóvenes de color de bajos ingresos, tienen el potencial de esforzarse, pero necesitan acceso a educación y oportunidades de alta calidad, como lo tienen los de las comunidades ricas. La equidad en la educación es un problema de justicia social, y debemos continuar para garantizar que los jóvenes en todas las comunidades tengan acceso a una educación de alta calidad. La verdad es que nuestro sistema educativo, ha estado fallando a los estudiantes de color, y, de bajos ingresos durante décadas en toda la nación.

El mes pasado, los maestros del LAUSD, se declararon en huelga y exigieron una resolución, que exige al estado imponer una prohibición temporal a las nuevas escuelas charter, mientras se estudia su impacto en el distrito. Recientemente, el gobernador Gavin Newsom, ha pedido al superintendente estatal de instrucción pública, Tony Thurmond, que establezca un panel de expertos para examinar el impacto del crecimiento de las escuelas charter en las finanzas del distrito. Muchos sindicatos de docentes en todo nuestro estado están culpando a charters de los problemas financieros del distrito, debido a que los padres deciden inscribir a sus hijos en las escuelas charter.

Como padre que aboga por la equidad en la educación, estoy muy preocupada por un posible cambio en la ley para otorgar más poder a los distritos locales para denegar una petición de charter basada en los problemas financieros del distrito. Vivo en una comunidad donde las escuelas de mi distrito han estado fallando a nuestros estudiantes de color, desde que yo estaba en la escuela. La junta escolar de mi distrito escolar, Alum Rock, estaba bajo investigación por mala administración financiera, y los funcionarios electos solicitaron una auditoría estatal. Tres de los cinco miembros de la junta, fueron recomendados por el gran jurado a renunciar el verano pasado. Sin embargo, ¡nadie podría obligarlos a renunciar! Dos no fueron reelegidos el noviembre pasado, y el tercer miembro de la junta todavía está en la junta escolar. ¿Quién responsabiliza a las juntas escolares por su mala gestión de los fondos del distrito? ¿Quién responsabiliza a las escuelas que están fallando a los estudiantes de color? ¡Necesitamos dejar de señalar con el dedo y comenzar a trabajar juntos para TODOS los estudiantes! Soy una contribuyente y quiero elegir la mejor opción de escuela para mi hija menor, que para mí es Rocketship Public Schools. Mi esposo y yo asistimos a las escuelas tradicionales del distrito, nuestros dos hijos mayores asistían a las escuelas tradicionales del distrito, y no estábamos preparados académicamente para asistir a la educación superior. Nuestro sistema educativo nos falló al crecer, y, me niego a seguir esperando y, espero que no le falle a nuestra hija más pequeña, porque merecemos el derecho a tener opciones de educación de alta calidad en nuestra comunidad, ¡independientemente de nuestro código postal!

Nuestra escuela del vecindario es Aptitud Community Academy en Goss y es una escuela K-8. Según el sitio web de Great Schools, la escuela tiene un 88% de latinos (mayoría). La competencia promedio en inglés de la escuela es del 21%, y la competencia promedio en matemáticas es del 16%. Eso significa que el 79% de los estudiantes NO son competentes en inglés, y el 84% de los estudiantes NO son competentes en matemáticas. Si no tuviera opciones escolares, ¡esta sería la escuela a la que mi hija más joven tendría que asistir hasta la secundaria! ¡Eso no está bien! Los padres tenemos el derecho de elegir la mejor educación para nuestros hijos, sin permitir que nuestros códigos postales definan el resultado de nuestro hijo. Necesitamos que TODAS las escuelas públicas rindan cuentas, tanto las escuelas charter, como las escuelas tradicionales del distrito. Debemos dejar de convertir esto en una acción política, y trabajar verdaderamente para TODOS los estudiantes. Realmente creo en la visión del Padre Mateo, para asegurar que TODOS los estudiantes reciban una educación de alta calidad, para ayudar a terminar con la pobreza y la violencia de pandillas en nuestras comunidades. La educación es la clave para que nuestras comunidades prosperen. Por eso estoy trabajando con los padres en mi comunidad para desafiar el status quo y sacar a la luz nuestras historias.

Al recordar al Padre Mateo este mes en su cumpleaños, reflexiono sobre cómo su visión, ha ayudado a muchas familias a tener acceso a una educación de alta calidad. Su visión continúa motivándome, e inspirándome, a abogar, por la igualdad en la educación, no sólo en nuestra comunidad local, sino en todo nuestro estado y nación. La equidad en la educación, es un problema de justicia social, y, estoy lista para trabajar con los padres para hacer que otros se sientan incómodos con el fin de mejorar nuestro sistema educativo en toda la nación.

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Lety Gomez

Lety Gomez

Lety Gomez was born and raised in East San Jose. She is married with three children. She graduated from University of Phoenix with a bachelor’s degree in Business/Accounting. When she was a teenager, Fr. Mateo Sheedy was the pastor of her parish, Sacred Heart of Jesus. She fondly remembers his passion for social justice, especially justice for the immigrant community in San Jose and ensuring that the parish youth had access to high quality education. Fr. Mateo instilled in her his passion for social justice, but for many years it was kept unlit, deep inside of her. It wasn’t until her youngest daughter was enrolled at Rocketship Fuerza Community Prep in 2014 that her passion for social justice lit up. Thanks to the Rocketship parent organizer at that time, Lety received training and the tools to use her voice for social justice and learned about community organizing. She is proud to be one of the many parents who worked hard to open their school, knowing that the kids needed and deserved a better public school. That struggle is why they named their school Rocketship Fuerza Community Prep. “Fuerza” is the Spanish word for force, strength, or power. Her passion for advocating for education has allowed her to be a voice for other parents in her community who seek high quality education options. She wants to share her story with other parents in efforts to motivate them to get involved so they can advocate together, because united they can make a change in the educational system and in their communities. Lety is currently a community leader in East San Jose, where she advocates for equity in public education and parent choice.

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